COFRADÍA DE NUESTRO PADRE JESÚS DEL RESCATE

HISTORIA

La Cofradía de Nuestro Padre Jesús del Rescate forma parte de la historia de la Semana Santa de Granada desde sus orígenes en el siglo XX. A lo largo de los años, la Cofradía ha mantenido su devoción al Señor del Rescate, consolidando una trayectoria marcada por la fe, la tradición y el compromiso de sus hermanos. Una historia que continúa escribiéndose cada Lunes Santo junto a Granada.

Descubre más
✦ COFRADÍA DE NUESTRO PADRE JESÚS DEL RESCATE ✦ I CENTENARIO FUNDACIONAL ✦ 1925 — 2025 ✦ MÁS DE 1.800 HERMANOS ✦ LUNES SANTO ✦ PARROQUIA DE SANTA MARÍA MAGDALENA

Historia de la Cofradía

Orígenes de la devoción

La devoción a Jesús del Rescate, también conocida en ocasiones como Jesús Rescatado o Jesús de Medinaceli, tiene sus raíces en un episodio del año 1681 en la ciudad de Mequinez (Marruecos). En ese suceso, una talla de Cristo que había sido rescatada de manos de piratas berberiscos llega a manos de trinitarios, quienes compran la imagen pagando su valor en doblones de oro. Desde Madrid esta devoción se extiende a los conventos trinitarios por toda España.

En torno a 1717–1718, los trinitarios descalzos de Granada encargan una imagen de Jesús del Rescate para su convento de Nuestra Señora de Gracia, probablemente al escultor granadino Diego de Mora. Esta imagen es procesionada a su nueva capilla el 18 de marzo de 1718, en un acto marcado por las costumbres y prácticas religiosas de la época.

La devoción antes de la Cofradía

Durante el siglo XVIII, la devoción a Nuestro Padre Jesús del Rescate fue creciendo entre los religiosos, los miembros de la Hermandad de la Redención y los vecinos del barrio de Gracia.

De esta devoción se conservan diferentes grabados realizados con el objetivo de contribuir a su difusión.

Sin embargo, no existen noticias de que la imagen fuera entonces titular de una hermandad penitencial en el sentido actual. La documentación apunta a su relación con la Augusta y Venerable Hermandad de la Confraternidad de la Santísima Trinidad y Redención de Cautivos, vinculada al convento de los Trinitarios Descalzos.

La imagen permaneció en el convento hasta el siglo XIX.

En 1809, durante la ocupación napoleónica, el convento fue destinado a necesidades bélicas y sus imágenes fueron trasladadas temporalmente. Tras la retirada de las tropas francesas en 1812, regresaron junto a los religiosos.

La situación cambiaría definitivamente en 1835, cuando se produjo la supresión del convento y la exclaustración de los frailes.

Muchas de sus imágenes y retablos fueron trasladados a otros templos de Granada.

Entre ellas se encontraban Nuestra Señora de Gracia, Nuestro Padre Jesús del Rescate y Nuestra Señora de los Dolores, que fueron llevadas a la parroquia de la Magdalena.

Según un inventario parroquial de 1837, las tres imágenes procedentes del convento trinitario se encontraban reunidas en el mismo retablo.

Desde entonces, la historia de Nuestro Padre Jesús del Rescate quedó definitivamente vinculada a la iglesia de la Magdalena.

El Señor y sus cultos en el siglo XIX

A pesar de que todavía no existía una hermandad organizada, la devoción a Nuestro Padre Jesús del Rescate continuó creciendo durante el siglo XIX.

Al menos desde 1883, y probablemente desde fechas anteriores, se celebraba un quinario dedicado al Señor durante el mes de enero.

En 1885, Nuestro Padre Jesús del Rescate participó, junto a Nuestra Señora de Gracia, en rogativas para pedir el fin de la epidemia de cólera que afectaba a Granada.

A finales del siglo XIX se produjo un cambio en la celebración de sus cultos.

Desde 1898, se comenzó a dedicar a la imagen una función el Domingo de Pasión y, a partir de 1899, el quinario fue trasladado desde enero a las fechas próximas a la Semana Santa.

Estos cultos se consolidaron durante las primeras décadas del siglo XX y fueron fundamentales para mantener y aumentar la devoción al Señor.

Entre las familias que colaboraban en el sostenimiento de estos cultos se encontraban personas pertenecientes a la aristocracia y burguesía granadina.

Una de las figuras más importantes de este periodo fue Doña Elisa Chacón y Pérez del Pulgar, quien sufragó el quinario durante varios años y que posteriormente tendría un papel fundamental en los primeros años de la Cofradía.

El camino hacia la fundación

El Santo Entierro Antológico

Uno de los acontecimientos fundamentales para comprender el nacimiento de la Cofradía fue la participación de Nuestro Padre Jesús del Rescate en la procesión del Santo Entierro Antológico.

La imagen fue incorporada a esta procesión en 1910, gracias al interés de diferentes eruditos granadinos, entre ellos Francisco de Paula Valladar, quien destacó tanto el valor artístico de la imagen como la riqueza de su túnica bordada.

Para participar en la procesión, Nuestro Padre Jesús del Rescate era trasladado desde la Magdalena hasta la iglesia de San Antón, desde donde partía junto a otras imágenes para incorporarse al cortejo general en Plaza Nueva.

En aquellos primeros años, el Señor era llevado sobre andas de plata, portadas por horquilleros y adornadas con flores y plantas.

En 1911, la imagen volvió a participar en la procesión, acompañada con cirios por los Obreros del Centro de Gracia.

A partir de 1912, comenzó a acompañar habitualmente a Nuestro Padre Jesús del Rescate la Banda de Música del Triunfo.

Durante estos años, también estuvo vinculado a la procesión el padre Andrés Manjón, quien acompañó al Señor en varias ocasiones.

La presencia continuada de la imagen en el Santo Entierro Antológico permitió que Nuestro Padre Jesús del Rescate volviera a ocupar un lugar destacado en la Semana Santa de Granada.

1923: comienza a gestarse la Cofradía

El año 1923 representa un momento fundamental en la historia de la futura Hermandad.

Según recoge Antonio Padial Bailón, ya se pensaba entonces en constituir una Cofradía de penitencia con la imagen de Nuestro Padre Jesús del Rescate.

Las actividades previas para hacer realidad el proyecto estaban siendo desarrolladas por un grupo de jóvenes pertenecientes a familias de la aristocracia y la burguesía granadina.

Aquel mismo año, durante la participación de la imagen en el Santo Entierro Antológico, aparecieron nazarenos vestidos con túnica negra y beca encarnada.

Estos jóvenes también participaron en 1924, último año en el que se celebró aquel Santo Entierro Antológico.

La Cofradía, por tanto, no nació de manera improvisada en 1925.

Su creación fue el resultado de un proceso que se venía desarrollando desde, al menos, 1923, apoyado en una devoción centenaria y en la participación de la imagen en las procesiones del Viernes Santo.

1925: la fundación de la Cofradía

El proyecto iniciado dos años antes culminó el 26 de septiembre de 1925.

Ese día fueron aprobados por el arzobispo de Granada, Don Vicente Casanova, los estatutos de la nueva corporación.

Pocos días después, el 9 de octubre de 1925, fue elegido por aclamación como primer Cofrade Mayor Don Ramón Contreras y Pérez de Herrasti.

Don Ramón Contreras pertenecía a una familia de larga tradición en Granada y había formado parte de aquellas familias que durante años habían contribuido al culto y a la devoción de Nuestro Padre Jesús del Rescate.

Junto a los Méndez Vellido, Chacón y Pérez del Pulgar, Pérez de Herrasti, Benavides y Gómez de la Serna, entre otras familias, formó parte del entorno social que impulsó la creación de la nueva Cofradía.

El 23 de octubre de 1925 se celebró la primera Junta General de la Hermandad en el Conservatorio Victoria Eugenia, situado en la calle Arandas.

La intención inicial era realizar la primera estación de penitencia en la Semana Santa de 1926.

Incluso se había comenzado a diseñar el hábito que utilizarían los hermanos.

Sin embargo, las circunstancias y la necesidad de completar los preparativos hicieron necesario aplazar la primera salida hasta el año siguiente.

La Cofradía fue fundada inicialmente bajo el título de Cofradía del Prendimiento de Jesús.

Sin embargo, su origen estaba directamente relacionado con la devoción histórica a Nuestro Padre Jesús del Rescate y, poco tiempo después, adoptaría definitivamente la advocación con la que la imagen era conocida tradicionalmente.

1926: un año de preparación

Aunque la Cofradía no pudo realizar su primera estación de penitencia en 1926, aquel año fue decisivo para consolidar la nueva corporación.

A comienzos de marzo se reunió la Junta General en el Conservatorio Victoria Eugenia para preparar los cultos de la Semana Santa.

El quinario fue costeado por Doña Elisa Chacón y Pérez del Pulgar, gran devota del Señor, quien posteriormente sería nombrada Camarera Mayor de la imagen.

El 21 de mayo de 1926 se celebró una Junta General en la que se ratificaron los estatutos y se nombró la primera Junta de Gobierno.

Entre sus miembros se encontraban:

  • Don Ramón Contreras y Pérez de Herrasti, Cofrade Mayor.
  • Don Rafael Acosta Inglott, Vice-Hermano Mayor.
  • Don Enrique Hernández López, Tesorero.
  • Don Salvador Peña Toro, Secretario.
  • Don Salvador Quesada Martínez, Vicesecretario.

También fueron nombrados vocales Amigo Aguado, Pérez Sánchez, González Rodríguez y Vargas Pérez.

Durante aquellos primeros meses se concretó también el diseño del hábito de los hermanos.

El modelo estaba compuesto por una túnica de terciopelo morado claro, cinturón de moaré de seda color oro viejo, capillo de raso y zapatos de charol.

El hábito fue confeccionado por el sastre Bailón.

También se acordó la realización de un estandarte, que se convertiría en la primera insignia de la Cofradía.

La necesidad de obtener recursos económicos llevó a la Hermandad a organizar diferentes iniciativas, entre ellas la rifa de un automóvil Fiat.

El premio correspondió a una de las papeletas jugadas por la propia Cofradía, que finalmente renunció al coche.

1927: la primera estación de penitencia

El 3 de marzo de 1927 se reunió la Junta General para adoptar los últimos acuerdos necesarios para la primera estación de penitencia.

Todo estaba preparado.

Previamente se había celebrado el quinario, durante el cual Nuestro Padre Jesús del Rescate fue colocado en un altar portátil para la contemplación de hermanos y devotos.

Los cultos fueron predicados por Don Enrique Bermejo y por Don Manuel Hurtado, párroco de la Magdalena y primer consiliario de la Hermandad.

Finalmente, el 11 de abril de 1927, Lunes Santo, la Cofradía realizó su primera estación de penitencia.

Aquel día constituye uno de los acontecimientos fundamentales de nuestra historia.

Con la salida de Nuestro Padre Jesús del Rescate, se inauguraba el Lunes Santo como jornada procesional de la Semana Santa granadina renacida.

La Cofradía se puso en la calle desde la iglesia de Santa María Magdalena, aunque inicialmente se había anunciado que la procesión saldría desde el Colegio del Sagrado Corazón, conocido popularmente como Las Brujas.

La elección de este lugar parecía estar relacionada con las dificultades que presentaba la estrechez de la cancela de la iglesia de la Magdalena.

Finalmente, estas dificultades fueron solucionadas y el Señor pudo salir y regresar a su templo.

El primer itinerario discurrió por Puentezuelas y Tablas hasta la Plaza de la Trinidad, continuando posteriormente por Mesones, Puerta Real, Reyes Católicos, Gran Vía, Cárcel Baja, Marqués de Gerona y Alhóndiga, para regresar finalmente a la Magdalena por la calle de Gracia.

El paso estaba presidido por Nuestro Padre Jesús del Rescate, vestido con una túnica color morado cardenal bordada en oro y portando en el pecho el escapulario de los Trinitarios.

La imagen iba sobre una peana realizada por José Navas Parejo, aunque algunos de los elementos previstos para aquella primera salida todavía no estaban terminados.

Los cuatro faroles definitivos no pudieron estrenarse y fueron sustituidos por faroles provisionales de hojalata.

Tampoco pudo estrenarse el trono de madera tallada y dorada que se estaba realizando.

La procesión contó con la participación de más de cien nazarenos.

El propio Cofrade Mayor, Don Ramón Contreras y Pérez de Herrasti, condujo el paso durante aquella primera estación de penitencia.

Abriendo el cortejo marchaba la Banda de Cornetas y Tambores del Regimiento de Artillería, mientras que detrás de Nuestro Padre Jesús del Rescate se situaba la banda del Regimiento Córdoba 10.

Así comenzó una historia que, casi un siglo después, continúa escribiéndose cada Lunes Santo.

El nacimiento definitivo del Rescate

Tras la primera estación de penitencia se produjeron algunos cambios dentro de la Cofradía.

El Vice-Hermano Mayor, Rafael Acosta Inglott, presentó su dimisión. También lo hizo el Cofrade Mayor, Ramón Contreras y Pérez de Herrasti, aunque finalmente reconsideró su decisión y continuó al frente de la Hermandad.

En diciembre de 1927, José Navas Parejo entregó a la Cofradía un nuevo estandarte de plata repujada con la efigie del Señor, que sería estrenado en la Semana Santa de 1928.

Pero el cambio más importante de aquel año fue el de la propia denominación de la Hermandad.

La corporación, fundada como Cofradía del Prendimiento de Jesús, decidió adoptar el título de Cofradía de Nuestro Padre Jesús del Rescate.

Según recoge Antonio Padial Bailón, esta decisión estuvo relacionada con la histórica advocación de la imagen y con las críticas realizadas por Antonio Gallego y Burín, quien señaló que Nuestro Padre Jesús del Rescate no representaba el momento del Prendimiento.

La imagen, al portar corona de espinas, se relacionaba más bien con la Presentación al Pueblo o Ecce Homo.

El cambio de título permitió, por tanto, recuperar definitivamente la advocación centenaria con la que Granada había conocido al Señor durante generaciones.

Una historia que comenzó mucho antes de 1925

La fundación de la Cofradía en 1925 no puede entenderse sin mirar hacia atrás.

Antes de los estatutos, antes de la primera Junta General y antes del primer Lunes Santo, existía ya una imagen profundamente vinculada a la Orden Trinitaria, trasladada solemnemente en 1718, venerada durante generaciones en el convento de Nuestra Señora de Gracia y posteriormente en la Magdalena.

Existían unos cultos consolidados.

Existían familias que durante décadas habían sostenido la devoción.

Y existía una imagen que, desde 1910, había vuelto a ocupar un lugar destacado en las calles de Granada gracias al Santo Entierro Antológico.

En 1923 comenzó a tomar forma el proyecto.

En 1925 se aprobaron los estatutos.

Y el 11 de abril de 1927, Lunes Santo, la Cofradía realizó por primera vez su estación de penitencia.

RESCATE

Horario de secretaría: Viernes de 18:30h a 20:30h.

Para cualquier información pueden dirigirse al correo de la Cofradía info@rescategranada.com