LUNES SANTO
El Lunes Santo es la jornada por excelencia de la Cofradía de Nuestro Padre Jesús del Rescate, el día en que el Señor sale desde Santa María Magdalena para encontrarse con Granada. La Cofradía realizó su primera estación de penitencia el Lunes Santo de 1927, quedando desde entonces esta jornada unida para siempre a nuestra historia.
El día del Rescate
El Lunes Santo ocupa un lugar único en la historia y en la identidad de la Cofradía de Nuestro Padre Jesús del Rescate. Es el día en que la devoción al Señor sale de la intimidad de la Parroquia de Santa María Magdalena para encontrarse con Granada y ofrecer a la ciudad un testimonio público de fe, oración y esperanza.
Nuestra Cofradía fue fundada en 1925 y, después de dos años de preparación, realizó su primera estación de penitencia el 11 de abril de 1927, Lunes Santo. Desde entonces, esta jornada ha quedado inseparablemente unida a la historia del Rescate.
Cada Lunes Santo, generaciones de hermanos se reúnen en torno a Nuestro Padre Jesús del Rescate para acompañarlo por las calles de Granada. Nazarenos, monaguillos, roquetes , costaleros, acólitos, músicos, promesas y devotos forman parte de un mismo cortejo y de una misma misión: dar testimonio de nuestra fe y acercar al Señor a todos aquellos que salen a su encuentro.
Una jornada que comenzó en 1927
La historia del Lunes Santo del Rescate comenzó antes de que la Cofradía realizara su primera estación de penitencia.
Desde los primeros años del siglo XX, la imagen de Jesús del Rescate despertaba una profunda devoción entre los granadinos. La participación de la imagen en la llamada procesión del Santo Entierro Antológico, celebrada desde 1909, contribuyó a que numerosas personas reclamaran la creación de una hermandad que pudiera garantizar su culto y llevar nuevamente al Señor a las calles de Granada.
El proyecto de constituir una Cofradía de penitencia comenzó a tomar forma, al menos, desde 1923. Finalmente, el 26 de septiembre de 1925 fueron aprobados los estatutos por el arzobispo de Granada, don Vicente Casanova, quedando constituida la corporación.
En sus primeros momentos recibió el título de Cofradía del Prendimiento de Jesús, aunque pronto adoptaría definitivamente el nombre de Cofradía de Nuestro Padre Jesús del Rescate.
La intención inicial era realizar la estación de penitencia ya en 1926, pero las circunstancias y la premura de los preparativos hicieron que la primera salida se aplazara un año. Durante ese tiempo se diseñó el hábito nazareno y se prepararon los primeros enseres de la corporación.
Así llegó el 11 de abril de 1927.
Aquel día, la Cofradía salió por primera vez a las calles de Granada y quedó definitivamente vinculada al Lunes Santo. Durante los primeros años, esta jornada estuvo prácticamente identificada con el Rescate, hasta que a partir de 1940 comenzaron a incorporarse nuevas corporaciones.
Desde entonces, el Lunes Santo se convirtió en una fecha inseparable de la historia de nuestra Cofradía.
El primer Lunes Santo
La primera estación de penitencia tuvo lugar el 11 de abril de 1927.
La Cofradía había celebrado previamente sus cultos y el tradicional quinario, colocando a Nuestro Padre Jesús del Rescate en un altar portátil para la veneración de hermanos y devotos.
Finalmente, el Señor salió desde la iglesia de Santa María Magdalena, su sede, después de que inicialmente se hubiese contemplado la posibilidad de realizar la salida desde el Colegio del Sagrado Corazón, conocido popularmente como Las Brujas.
El itinerario discurrió por Puentezuelas y Tablas hasta la Plaza de la Trinidad, lugar especialmente significativo por encontrarse allí el antiguo convento de los Trinitarios Calzados, desde el que la imagen había partido en 1718 para ser entronizada en el convento de Nuestra Señora de Gracia.
Desde allí continuó por Mesones, Puerta Real, Reyes Católicos, Gran Vía y Cárcel Baja, regresando posteriormente a la Magdalena.
La Cofradía había nacido para llevar al Señor a las calles y, desde aquel primer Lunes Santo, esa misión quedó incorporada para siempre a su identidad.
El hábito nazareno
Para aquella primera estación de penitencia también se diseñó el hábito que distinguiría a los hermanos del Rescate.
En 1926 quedó establecido un hábito compuesto por túnica de terciopelo morado claro, cinturón de moaré de seda de color oro viejo y capillo de raso, completado con calzado de charol.
Este primer hábito formaba ya parte de la personalidad estética de la Cofradía desde sus primeros años.
Con el paso del tiempo, el hábito fue evolucionando y se realizaron nuevas túnicas, pero permanecieron como elementos identificativos los colores y la personalidad penitencial de la corporación.
En 1978 se confeccionaron nuevas túnicas para los hermanos, al no ser posible encontrar el terciopelo original de los antiguos hábitos.
La evolución del Señor en el Lunes Santo
A lo largo de casi un siglo, Nuestro Padre Jesús del Rescate ha salido a las calles de Granada con diferentes túnicas, peanas, pasos, adornos y elementos de su ajuar.
Cada época ha dejado su huella en la manera de presentar al Señor, pero siempre ha permanecido la misma finalidad: que Granada pueda encontrarse con Jesús del Rescate.
1928: la peana de plata y los nuevos faroles
En el Lunes Santo de 1928, la Cofradía volvió a salir a las calles.
Ese año Nuestro Padre Jesús del Rescate estrenó la peana de plata, terminada después de no haber podido estar lista para la primera salida, además de nuevos faroles y candeleros realizados por José Navas Parejo.
1929: la nueva melena
En 1929, el Señor estrenó la melena tallada realizada por José Navas Parejo, que sustituyó a la antigua melena de pelo natural.
También se incorporaron potencias de pedrería y nuevos elementos para la presentación de la imagen.
1931: la primera salida con la túnica persa
Uno de los momentos más importantes de la historia estética del Lunes Santo llegó en 1931, cuando Nuestro Padre Jesús del Rescate vistió por primera vez la conocida túnica persa.
La prensa de aquel momento llegó a señalar su semejanza con la túnica del Gran Poder de Sevilla.
Esta pieza se convertiría con el paso de las décadas en uno de los elementos más reconocibles del patrimonio de la Cofradía.
Su procedencia y autoría han sido objeto de investigación. En 2015 la Cofradía encargó un estudio especializado sobre la pieza y se analizaron sus semejanzas con las túnicas persas relacionadas con Juan Manuel Rodríguez Ojeda y el Gran Poder.
La túnica fue posteriormente restaurada con motivo del III Centenario de la entronización de la imagen y volvió a tener un protagonismo especial en el Lunes Santo de 2018.
Los años difíciles: cuando el Rescate tuvo que esperar
La historia del Lunes Santo también está formada por años en los que el Señor no pudo recorrer las calles.
Entre 1932 y 1934, la situación política y social de Granada impidió la celebración normal de las procesiones. Las hermandades tuvieron que sustituir sus estaciones de penitencia por actos dentro de la Catedral.
En 1935, recuperada la posibilidad de realizar procesiones, el Rescate volvió a salir después de tres años sin hacerlo.
En 1936 tampoco se celebró la Semana Santa con normalidad debido a la situación política y social.
Durante los años de la Guerra Civil, entre 1937 y 1939, quedaron suspendidas las manifestaciones religiosas públicas, aunque la Cofradía mantuvo sus cultos internos, especialmente el quinario y diferentes actos de formación y devoción.
La Semana Santa de 1940 supuso el regreso de las procesiones después de la Guerra Civil.
La Cofradía decidió realizar una estación de penitencia especialmente austera, suprimiendo incluso la tradicional peana de plata y adornando el paso únicamente con flores.
1940: el encuentro con la Cofradía de los Dolores
El Lunes Santo de 1940 fue especialmente importante por la vinculación con la recién constituida Cofradía de Nuestra Señora de los Dolores.
Ambas corporaciones compartían la iglesia de Santa María Magdalena y llegaron a realizar una única procesión en la que participaban las dos hermandades.
Esta unión visual llevó incluso a que durante décadas muchos granadinos las considerasen prácticamente una sola corporación.
La vinculación se mantuvo durante buena parte de las décadas de 1940 y 1950, especialmente en los cultos cuaresmales, aunque con el paso de los años ambas corporaciones fueron siguiendo caminos independientes.
1944: el Lunes Santo del topacio
Uno de los elementos más singulares del ajuar del Señor aparece documentado en el Lunes Santo de 1944.
Aquel año Nuestro Padre Jesús del Rescate vistió la túnica persa y estrenó doce candelabros de plata realizados por Navas Parejo.
Sobre el pecho del Señor lució un espectacular broche con un gran topacio rodeado por cincuenta brillantes, donado por doña Francisca Pérez de Herrasti, madre del entonces Cofrade Mayor.
Este joyel se encuentra entre las piezas más emblemáticas vinculadas a la historia del Señor.
1946: un nuevo paso y un Lunes Santo en martes
El año 1946 dejó uno de los episodios más curiosos de la historia de nuestra estación de penitencia.
La lluvia impidió que la Cofradía saliera el Lunes Santo y, finalmente, la estación se realizó excepcionalmente el Martes Santo.
Fue, por tanto, la excepción histórica más destacada al Lunes Santo como jornada de la Cofradía, motivada por las circunstancias meteorológicas y no por un cambio permanente de jornada.
Aquel año también supuso el estreno de un nuevo trono realizado por Navas Parejo, donado por el Cofrade Mayor Ramón Contreras y Pérez de Herrasti.
El paso, conocido como el «trono de los espejicos», tenía unas dimensiones aproximadas de 2,50 × 3 metros y presentaba una estética barroca inspirada en la Basílica de San Juan de Dios.
1952: la túnica de castillos y leones
En 1952, el Señor estrenó completo el bordado de la conocida túnica de castillos y leones, una de las piezas más representativas de su ajuar.
Ese mismo año el paso incorporó campanillas artificiales de luz realizadas en tisú de oro, procedente de París.
La túnica de castillos y leones continuaría formando parte de la identidad visual del Rescate y volvería a tener protagonismo en diferentes momentos de su historia.
En 1972, por ejemplo, el Señor volvió a vestirla con una larga cola que caía sobre la peana y parte del calvario floral.
El Lunes Santo de 1975: una Cofradía que no pudo salir
La década de 1970 fue especialmente difícil para las hermandades granadinas y también para el Rescate.
En 1975, la situación económica y patrimonial llegó a tal extremo que la Cofradía no pudo realizar su estación de penitencia.
La parihuela utilizada para procesionar la imagen se encontraba prácticamente inutilizable y no había recursos suficientes para afrontar su renovación.
Aquel año el Lunes Santo quedó sin la presencia del Señor del Rescate en las calles.
En su lugar se celebró una función religiosa a la misma hora en que estaba prevista la estación de penitencia.
La Cofradía volvería a salir en 1976 gracias a un nuevo altarón que, inicialmente, tuvo que ser llevado sobre ruedas para reducir los costes de los costaleros.
La recuperación del Lunes Santo
A finales de los años setenta y durante la década de los ochenta comenzó una profunda recuperación.
En 1978 se produjo una importante incorporación de jóvenes a la vida de la Cofradía y comenzaron a desarrollarse nuevas formas de participación de los hermanos en el montaje y preparación del paso.
En 1983 se estrenó una nueva Cruz de Guía realizada en ébano, marfil y plata en el taller de Ángel Molero, acompañada de dos faroles de estilo granadino.
También se renovaron diferentes elementos del cortejo.
En esos años comenzó además la evolución hacia el actual concepto de cuadrilla de hermanos costaleros.
El paso actual y la renovación patrimonial
La década de los ochenta fue fundamental para la configuración del paso que hoy conocemos.
En 1987 la Cofradía contrató con el taller de Manuel de los Ríos una nueva fase del paso, correspondiente al canasto, inspirada en el estilo del respiradero.
El conjunto incorpora elementos vegetales, granadas, flores y símbolos de la Pasión.
El canasto se completó en 1988 y se incorporaron nuevos faroles de alpaca plateada realizados también por Manuel de los Ríos.
El paso constituye hoy una de las piezas fundamentales del patrimonio procesional de la Cofradía.
1991: nace el Vía Crucis del barrio
Aunque el Lunes Santo es el gran día de la Cofradía, su preparación espiritual comienza mucho antes.
En 1991 se celebró por primera vez el Vía Crucis de Cuaresma por las calles de la feligresía de Santa María Magdalena.
Desde entonces se convirtió en uno de los actos que preparan el camino hacia el Lunes Santo.
Este Vía Crucis constituye una de las mejores expresiones de la relación entre el Señor del Rescate y su barrio.
1992: un nuevo horario para el Lunes Santo
En 1992, con la incorporación de nuevas hermandades a la jornada, la Cofradía adelantó considerablemente su horario de salida.
Después de décadas en las que el Rescate podía comenzar su estación de penitencia a las diez o diez y media de la noche, la hora de salida pasó a situarse alrededor de las 18:30 horas.
Este cambio permitió además que la Cofradía desarrollara un recorrido previo por el barrio de la Magdalena antes de incorporarse a la Carrera Oficial.
2000: el Rescate entra en la Catedral
Uno de los grandes hitos contemporáneos tuvo lugar en el año 2000, con motivo del 75.º aniversario fundacional.
La Cofradía realizó por primera vez su estación de penitencia entrando en la Santa Iglesia Catedral de Granada.
La imagen fue acompañada hasta el presbiterio, donde se rezó ante el Señor. Posteriormente salió por la Puerta del Perdón para continuar su recorrido.
Ese mismo año se celebró una procesión extraordinaria por el 75.º aniversario, que llevó nuevamente al Señor por las calles de Granada y hasta la Catedral.
El nuevo milenio
Con el comienzo del siglo XXI, el Lunes Santo continuó incorporando nuevos elementos al patrimonio de la Cofradía.
En 2001 se estrenaron diferentes elementos para el cortejo y el Señor volvió a vestir la túnica persa. También se bordaron los faldones del paso.
En 2005 se recuperó la túnica color guinda de castillos y leones, restaurada por el taller malagueño de Sebastián Marchante.
Durante estos años también fueron cambiando las formaciones musicales que acompañaban al Señor, manteniéndose siempre la búsqueda de un acompañamiento acorde con la personalidad y solemnidad del Rescate.
El calvario de claveles
Uno de los elementos más reconocibles del Lunes Santo del Rescate es el calvario de claveles rojos situado a los pies del Señor.
Esta tradición permite que la devoción de los granadinos se incorpore físicamente al paso.
Durante el Sábado de Pasión, numerosos devotos se acercan a la iglesia para ofrecer sus claveles, que posteriormente forman el calvario sobre el que caminará Nuestro Padre Jesús del Rescate durante su estación de penitencia.
Es una de las imágenes más características de nuestra jornada: el Señor avanzando sobre las flores ofrecidas por aquellos que quieren acompañarlo y poner ante Él sus oraciones, promesas y peticiones.
El Lunes Santo y la música
La música forma parte inseparable de la historia de Nuestro Padre Jesús del Rescate por las calles de Granada. A lo largo de los años, diferentes formaciones han acompañado al Señor, dejando sus propios sones en la memoria de cada generación de hermanos y devotos.
Durante buena parte de la historia de la Cofradía fueron las bandas militares, junto a formaciones como la Banda Municipal de Granada, las encargadas del acompañamiento musical.
Un importante cambio se produjo en 1987, con la llegada de la Agrupación Musical Dulce Nombre de Marchena, que acompañó a Nuestro Padre Jesús del Rescate durante catorce años, hasta el año 2000. Sus sones quedaron profundamente unidos al caminar del Señor por las calles de Granada.
En 2001, tomó el relevo la Banda de Cornetas y Tambores Santa María del Triunfo de Granada, y posteriormente, desde 2003, la Banda de Cornetas y Tambores Jesús de las Tres Caídas de Granada acompañó al Señor durante varios años. En 2008, el Rescate volvió al sonido de las agrupaciones musicales con la Agrupación Musical Nuestro Padre Jesús de la Salud de Alcalá la Real.
En años posteriores, el Señor fue acompañado por la Agrupación Musical María Santísima de la Estrella de Granada, dejando también su huella en la historia musical de la Cofradía.
En 2016 comenzó una nueva y destacada etapa con la Agrupación Musical Santa María Magdalena de Arahal, considerada una de las formaciones históricas y precursoras del estilo de las agrupaciones musicales, conocida en el mundo cofrade como «La Madre y Maestra». La Cofradía destacó especialmente su apuesta por el estilo clásico y los cantos litúrgicos, buscando una sonoridad acorde con la personalidad de Nuestro Padre Jesús del Rescate.
Desde 2022, la historia musical del Lunes Santo vive una nueva etapa con la Agrupación Musical Nuestro Padre Jesús del Rescate, creada por la propia Cofradía en 2021 y presentada oficialmente el 12 de diciembre de ese mismo año. La formación acompañó por primera vez a su Titular en el Lunes Santo de 2022.
Así, desde las antiguas bandas militares hasta la actualidad, pasando por los sones del Dulce Nombre de Marchena, Santa María del Triunfo, Jesús de las Tres Caídas, Jesús de la Salud de Alcalá la Real, María Santísima de la Estrella, Santa María Magdalena de Arahal y la actual Agrupación Musical Nuestro Padre Jesús del Rescate, la música ha formado y sigue formando parte esencial de la historia del Señor de Granada.
El Sábado de Pasión: la subida al paso
El Lunes Santo comienza mucho antes de que se abran las puertas de la Magdalena.
Uno de los momentos más íntimos de los días previos es la subida de Nuestro Padre Jesús del Rescate a su paso procesional.
En un ambiente de oscuridad, iluminado únicamente por la cera y acompañado por rezos y saetas, el Señor es trasladado en sencillas andas por doce hermanos hasta ser colocado sobre el paso en el que recorrerá las calles de Granada.
Durante esos días también se desarrolla la tradicional ofrenda de claveles, que terminará formando el calvario a los pies del Señor.
Una jornada que comienza en el barrio
La estación de penitencia no es solamente un recorrido por el centro histórico de Granada.
El Lunes Santo del Rescate comienza en la Magdalena, en el entorno de la Parroquia de Santa María Magdalena y en las calles que históricamente han acompañado a la Cofradía.
El paso por el barrio constituye uno de los elementos esenciales de nuestra identidad.
Antes de alcanzar la Carrera Oficial y la Catedral, el Señor se encuentra con sus vecinos y devotos en las calles que forman parte de su historia.
Es precisamente este vínculo con la Magdalena el que convierte la salida y la recogida en dos de los momentos más esperados de la jornada.
La Catedral
La llegada a la Santa Iglesia Catedral de Granada constituye uno de los momentos centrales de la estación de penitencia.
Después del recorrido por las calles de Granada, Nuestro Padre Jesús del Rescate alcanza el corazón religioso de la ciudad para realizar su estación de penitencia.
La entrada de la Cofradía en la Catedral, consolidada desde el año 2000, supuso un momento histórico en la evolución de la estación de penitencia y reforzó todavía más el carácter público y evangelizador del Lunes Santo.
Cuando el Señor vuelve a la Magdalena
La recogida es el último gran momento del Lunes Santo, pero también es el comienzo de la espera de un nuevo año.
Después de recorrer Granada, Nuestro Padre Jesús del Rescate regresa a su templo entre la multitud de hermanos y devotos que lo esperan en las calles de la Magdalena.
Las saetas, la música, la cera y el silencio de los últimos momentos de la estación de penitencia convierten la entrada del Señor en uno de los instantes más emotivos de nuestra Semana Santa.
La historia ha cambiado itinerarios, horarios, pasos, túnicas, bandas y formas de procesionar. Pero hay algo que permanece:
cada Lunes Santo, el Señor vuelve a salir para encontrarse con Granad
El Lunes Santo de la Misericordia
En 2016, con motivo del Año Santo de la Misericordia convocado por el papa Francisco, la Cofradía decidió que Nuestro Padre Jesús del Rescate procesionara con la túnica más sencilla de las que poseía.
La decisión pretendía transmitir exteriormente la humildad y sencillez asociadas al mensaje de la Misericordia y favorecer el recogimiento y la reflexión de quienes contemplaran al Señor por las calles de Granada.
Aquel Lunes Santo demuestra cómo la estación de penitencia no es únicamente una manifestación estética o cultural: cada año la Cofradía busca también expresar mediante sus decisiones una dimensión evangelizadora.
2017: noventa años de Lunes Santo
En 2017 se cumplieron 90 años de la primera estación de penitencia.
Aquel año la Cofradía alcanzó cifras históricas de participación, con 125 altas de nuevos hermanos, más de 500 papeletas de sitio, 176 nazarenos y 121 monaguillos.
Nuestro Padre Jesús del Rescate procesionó con la túnica de castillos y leones y un nuevo escapulario, además de estrenarse elementos de cordonería y capas para cargos, insignias y fiscales.
2018: tres siglos de devoción
El año 2018 estuvo marcado por la celebración del III Centenario de la entronización de Nuestro Padre Jesús del Rescate.
La imagen había sido entronizada en 1718 en el convento de Nuestra Señora de Gracia de los Trinitarios Descalzos, después de una procesión que partió desde el convento de la Santísima Trinidad.
Durante las celebraciones del III Centenario se restauró la histórica túnica persa y el Señor volvió a lucirla en el Lunes Santo de 2018.
Aquel año también se concedió a Nuestro Padre Jesús del Rescate la Granada de Oro de la ciudad de Granada, en una solemne ceremonia celebrada el 17 de marzo de 2018.
2025: cien años de Cofradía
En 2025, la Cofradía de Nuestro Padre Jesús del Rescate celebró su I Centenario Fundacional, conmemorando los cien años transcurridos desde la aprobación de sus estatutos en 1925.
Durante aquel año se desarrolló un amplio programa de actividades culturales, religiosas, formativas, evangelizadoras y extraordinarias.
El Centenario permitió recordar que, aunque la Cofradía nació en 1925, su historia penitencial comenzó en las calles de Granada el Lunes Santo de 1927.
Dos fechas fundamentales para comprender nuestra historia:
1925 — Fundación de la Cofradía
1927 — Primera estación de penitencia
Y desde entonces, generación tras generación, el Rescate ha seguido encontrándose con Granada cada Lunes Santo.